Nueve meses, nueve razones para ejercitarse durante el embarazo.

1. Aumenta el volumen sanguíneo, por lo tanto hay mejor oxigenación y un mayor rendimiento físico.

Una mujer embarazada que practica ejercicio desplaza entre 30 y 50% más sangre a los tejidos en comparación con una mujer no embarazada.

2. Mejora el intercambio de nutrimentos y gases entre el feto y la madre.

3. Incrementa la capacidad aeróbica de la madre entre 5 y 10%, efecto que se mantiene de 6 meses a un año después del parto.

4. Disminuye los famosos “achaques” a consecuencia de las endorfinas que produce la actividad física.

5. Mejora la capacidad para disipar el calor corporal. Una mujer soporta mejor el estrés del calor cuando está embarazada.

6. Acelera el metabolismo en reposo entre 15 y 20%.

7. Evita la ganancia excesiva de peso. Al final del embarazo, la mujer incrementa su utilización de grasas como principal fuente de energía.

8. Incrementa la probabilidad de tener parto natural. Se ha observado que las mujeres que realizaron ejercicio durante el embarazo soportan mejor el trabajo de parto y, en comparación con las mujeres sedentarias tienen menos necesidad de:

  • Analgésicos 35%
  • Fármacos para inducir el parto 50%
  • Rompimiento de membrana 50%
  • Anestesia epidural 55%

9. Bebés bien nutridos. El ejercicio durante el embarazo contribuye a tener una placenta de mejor calidad.

Ojo. Las endorfinas provocan un efecto tan placentero que quizá se pasen por alto señales que pongan en riesgo la salud de la mamá y la del futuro bebé, por eso, aunque no existan molestias, sin excepción- deberás realizar el ejercicio de acuerdo a las indicaciones del médico y llevar una adecuada nutrición, guiada por un profesional.

Somos lo que comemos vs. lo que nos movemos.