Detox y diabetes

Resulta difícil hacer recomendaciones sobre “dietas de desintoxicación” cuando en lo que debemos poner énfasis es en dietas para NO intoxicarnos.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) las dioxinas contenidas en los alimentos (particularmente en los de origen animal) pueden provocar problemas a la salud, afectar el sistema inmunológico, interferir con procesos hormonales y de ese modo, llegar a provocar cáncer. Algunas señales con las que el cuerpo se manifiesta para indicar que algo no está bien son: cansancio, caída del cabello, mal olor, cambios de ánimo, dolores de cabeza, pérdida de apetito, estreñimiento y enfermedades recurrentes.

Los encargados de depurar toxinas del organismo no son los jugos ni los productos milagro que anuncian en distintos medios de comunicación, son los riñones, el hígado, la piel, el sistema linfático, las mucosas y el sistema digestivo, por lo tanto el mejor detox se logra al depurar malos hábitos y al mantener en buen estado al organismo.

Hígado

Es el órgano interno más grande del cuerpo, filtra alrededor de 1.5 litros de sangre por minuto. Entre sus principales funciones está la de capturar substancias químicas presentes en la sangre, neutralizarlas y desecharlas sin riesgo a través de bilis y riñones.

¿Cómo cuidarlo?

Evita sobrecargarlo con medicamentos, alcohol y exceso de proteína. Procura alimentos que ayuden a nuestro organismo a producir glutation, antioxidante encargado de ayudar al hígado a deshacerse de toxinas. Algunos alimentos precursores de glutation es el huevo, la leche y el ajo.

Tip: la proteína de suero de leche (whey protein) tiene un alto nivel de cisteína (precursor del glutation).

Riñones

Los riñones son importante para la limpieza y desintoxicación, ya que filtran la sangre (200 litros al día) mediante la eliminación de toxinas y materiales de desecho de la sangre.

Niveles altos de glucosa en sangre provoca la formación de piedras en el riñón, esto daña las células renales, y a diferencia de las hepáticas, no se pueden regenerar, por lo que las células restantes tienen que trabajar mucho más para poder filtrar las sustancias de la sangre.  

¿Cómo cuidarlo?

Bebe suficiente agua (por lo menos 2 litros diarios) y mantén estables los niveles de glucosa en sangre y presión arterial. No te auto mediques.

Sistema linfático

Actúa como el sistema de drenaje del cuerpo al filtra y elimina los desechos. Sin él, los sistemas cardiovascular e inmunológico comenzarían a fallar.

¿Cómo cuidarlo?

Mantén estables los niveles de glucosa, disminuye el consumo de grasas saturadas, alimentos paquete, evita polvos blancos (sal, azúcar y harina refinada) y aumenta el consumo de alimentos vegetales, en especial de leguminosas (haba, lenteja, frijol, garbanzo).

Sistema digestivo

Cumple con la importante función de transformar los alimentos en pequeñas moléculas para que el cuerpo pueda usarlos como fuente de energía, y para formar y alimentar a las células.

¿Cómo cuidarlo?

Consume entre 25 y 30 g de fibra diariamente a través de vegetales, leguminosas y cereales de grano entero. Incluye probióticos, bebe por lo menos 2 litros de agua natural, evita el consumo de grasas saturadas.

Tip: Realiza una prueba de sensibilidad alimentaria y de alergia para determinar qué alimentos pudieran afectar tu digestión.

Alimentos “detox” para personas que viven con diabetes

  • La canela está indicada para personas con problemas de resistencia a la insulina pues mejora el metabolismo de la glucosa y reduce la respuesta insulínica a la ingesta de carbohidratos.
  • Vegetales de hoja verde. Espinaca, kale, perejil, verdolagas, quelites, etc. Tienen mucha fibra y pocas calorías.
  • Cítricos. Kiwi, limón, fresas, moras, frambuesas, guayaba, brócoli y chile.
  • Leguminosas.Son un -excelente- alimento de bajo índice glicémico, son ricas en fibra y proteína de origen vegetal (no aportan grasa saturada).
  • Tomate. Excelente antioxidante, ayuda a prevenir el daño celular.
  • Aguacate. Rico en vitamina E, ayuda a mantener estables los niveles de glucosa en sangre, hidrata la piel y sus ácidos grasos protegen al corazón.
  • Pescados grasos. Salmón, sardinas, atún fresco y arenque.
  • Oleaginosas. Nueces, almendras, cacahuates naturales (no fritos ni de tipo japonés), semillas. Ricas en magnesio. Estudios muestran una estrecha relación entre una dieta rica en magnesio y la prevención y manejo de trastornos como hipertensión arterial, cardiopatías y diabetes.
Somos lo que comemos vs. lo que nos movemos.