¿Es malo el gluten?

¿Es malo el gluten? Respuesta rápida: ¡No! Sólo lo es para población que padece celiaquía, enfermedad que produce inflamación en el intestino delgado y daño a su revestimiento. 

Si algo me pone los pelos de punta es escuchar pláticas de señoras que afirman que el gluten es lo peor que le ha pasado a la humanidad, me pregunto, ¿sabrán qué es? ¿sabrán que no solo el pan tiene gluten?, ¿sabrán que las cervezas, la cátsup y los embutidos tienen gluten? Lo dudo.  

El famoso gluten no es una amenaza a la salud, es una una –inocente- fracción proteica contenida en algunos cereales como trigo, cebada y centeno. En el proceso de panificación, éste es el componente responsable de las -tan apreciadas- características del pan. Gracias a sus propiedades aglutinantes y emolientes también es aprovechado por industrias distintas a la alimentaria para elaborar productos como vitaminas, cosméticos, pasta de dientes y medicamentos.

La prevalencia de la enfermedad celiaca en México es aproximadamente de 1 por cada 150 personas y 1 por cada 100 a nivel mundial, por lo tanto, es importante entender la diferencia entre enfermedad celiaca, sensibilidad y vanguardismo.

Sensibilidad al gluten

De acuerdo al Centro de Investigación Celiaca de la Universidad de Maryland, entre 6 y 7% de la población sufre una condición conocida como sensibilidad al gluten “no celiaca” que refiere síntomas desagradables cuando se consumen alimentos que contienen gluten. Ojo, la sensibilidad al gluten y la enfermedad celiaca son padecimientos distintos.

¿Moda o realidad?

Si consideramos que el 1% es celiaco y el 7% sensible, ¿qué hay del 92% restante? En su mayoría se trata de personas sin diagnóstico clínico.

Un gran porcentaje de las personas que llevan una dieta “gluten free” manifiestan sentir mayor energía, mejor digestión, e incluso llegan a perder peso, pero no es precisamente por eliminar el gluten, sino por el cambio de hábitos que comienzan a tener, además de que la mayoría de los alimentos que contienen gluten están elaborados con harinas refinadas, grasas trans y azúcares, estos ingredientes pueden llegar a afectar la salud.

Respeto mucho las creencias, tendencias y gustos de cada persona, pero no se dejen engañar por best sellers o charlatanes involucrados en el “súper” negocio de tratamientos para tratar la –hoy famosa- sensibilidad al gluten, en su mayoría realizan afirmaciones carentes de evidencia científica. No seas víctima del marketing.

Considera que:

  • El diagnóstico de la enfermedad celiaca, alergia o intolerancia al gluten sólo puede ser emitido por un médico a través de diversos estudios, no por un Health Coach o nutriólogo en base a simple sospecha.
  • Toda dieta libre de gluten debe ser supervisada por un especialista en nutrición, de lo contrario puede ser baja en fibra y deficiente en importantes nutrimentos.
  • Si padeces enfermedad celiaca o sensibilidad, deberás revisar los ingredientes detallados en la etiqueta nutrimental y excluir todos aquellos productos que desconozcas o sean de dudosa procedencia.
  • Por Norma Oficial (NOM-247-SSA1-2008) todo producto que contenga gluten deberá incluir la leyenda: "Este producto contiene gluten", o algún equivalente resaltándolo dentro del listado de ingredientes.
  • El gluten no está en la lista de “productos nocivos para la salud”, sólo afecta a las personas alérgicas, sensibles o intolerantes.