Tamales y dieta

Los mexicanos tenemos la -exquisita- tradición de festejar el Día de la Candelaria con una tamaliza. La Candelaria es una mezcla de tradiciones prehispánicas y católicas, supuestamente quien encuentra el muñeco que representa al Niño Jesús en la Rosa de Reyes se convierte en “el padrino” que debe presentarlo en el templo 40 días después de la navidad (2 de febrero) e invitar el banquete, o sea, los tamales.

¿Por qué comemos tamales? El ingrediente principal de los tamales es el maíz, y si leíste el Popol Vuh recordarás que los dioses utilizaron maíz para crear al hombre, de ahí que también son un elemento básico en cualquier ofrenda.

Los tamales generalmente llevan algún tipo de relleno, éste puede ser carne, camarón, frijol, vegetales o simplemente salsa. México cuenta con una gran variedad de preparaciones de este platillo pues cada región tiene distintos tipos de tamal. Se distinguen por la envoltura, el tamaño, los ingredientes o por el relleno.

Se calcula que en México existen hasta 5,000 variedades distintas de tamales.

Hablar sobre las propiedades nutrimentales de un tamal resulta complicado, depende del tipo de masa y grasa que se utiliza, la carne que se selecciona y el modo de preparación (¡algunas personas los comen fritos!), por lo tanto puede existir mucha diferencia de información entre una receta y otra.

En base al Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes:

Si estás en dieta de adelgazamiento y se te cruzan los tamales

  • Considéralo como un plato principal y no como guarnición.
  • Di no a la Guajolota (torta de tamal).
  • Si el tamal en grande, come sólo la mitad.
  • Prefiere los de relleno vegetal.
  • Acompáñalo con café negro en lugar de atole.
  • Disfrútalo y cómelo sin remordimiento.

El resto del día

  • Evita los alimentos grasosos y ricos en harinas refinadas.
  • Procura incluir en tu alimentación del día leguminosas (frijoles, habas, lentejas), carnes magras (sin grasas), frutas y verduras.
  • Elige fruta fresca como postre.
  • Bebe suficiente agua natural (al menos 2L.) durante todo el día.
  • Realiza un poco más de actividad física.

Considera que si bien no existen alimentos que por si solos “engordan”, sí existen alimentos que contienen más energía (calorías) y grasa que otros, y son este tipo de alimentos los que debemos evitar cuando se quiere perder peso. 

El Bien Comer es un placer.