El taco perfecto

 

En lo personal -como buena mexicana- no imagino mi dieta sin tacos, de ahí el interés por escribir sobre las cualidades nutrimentales que puede llegar a tener este platillo.

Se tiene la errónea idea de que comer tacos “engorda” y seguramente consideras descabellada la opción incluirlos en tu plan de alimentación cuando buscas perder peso. Como todo en la vida (y más en cuestiones de nutrición), la clave está en la calidad y la cantidad.

El ingrediente principal de este exquisito antojo es la tortilla de maíz, si bien existen en su modalidad tostada (tipo taco gringo), tortilla de harina (burrito) o pan pita (kebab), el tradicional va con tortilla de maíz que aporta calcio, fibra y sólo 64 Kcal. Comer tacos puede resultar una buena alternativa siempre y cuando cuides el relleno.

Cuando estés en la taquería:

  • Recuerda, sólo una tortilla por taco.
  • Prefiere aquellos a base de vegetales como champiñones, nopales, poblano o carnes bajas en grasa como bistec, filete de res, pechuga de pollo, barbacoa (sin freír), carnero, cecina o pescado.
  • Si lo tuyo son las combinaciones con queso, ten en cuenta que éste aporta una considerable cantidad de calorías (30g = 100 Kcal.) por lo que preferentemente deberás combinarlo con vegetales.
  • Los tacos de pastor, chorizo, costilla de res, chuleta y moronga son de alto aporte de grasa y colesterol. Modera su consumo.
  • No te olvides de incluir verdura, el cilantro es excelente fuente de vitamina C. También te ayuda a mejorar la digestión.  
  • Prefiere salsas en crudo ya que son buena fuente de antioxidantes.
  • Pídele al parrillero que utilice poco aceite en tus preparaciones.  
  • Si llegas con mucha hambre, pide un caldo de pollo o consomé desgrasado antes de los tacos.

Come sin culpa. El secreto está en la moderación.

El Bien Comer es un placer.