5 ridículos mitos acerca de la leche

¿Cuántas terribles cosas has escuchado sobre la leche de vaca? Pero, ¿cuántas de ellas son ciertas? De un tiempo para acá (casualmente desde que el mercado de las lechadas y las bebidas de soya creció) la reputación de la leche se ha ido por los suelos.

Escandalizar es fácil, ¿te acuerdas del chupacabras? Lo mismo sucede hoy con la leche, existen docenas de leyendas urbanas, y es normal pues es uno de los alimentos más populares y que han sido base de la alimentación desde hace más de 8 mil años.

Aquí mi top 5 de mitos sobre la leche:

 

1- “Somos el único animal que bebe leche de otro mamífero”

Este argumento es mi favorito pues no admite discusión y habla muy mal de quien lo afirma. ¿Cómo comparas tu capacidad intelectual y física con la de otro animal? Somos la única especie que ha desarrollado la ganadería y por tanto los únicos animales que podemos ordeñar vacas. Tampoco ningún animal es capaz de cocinar un pollo con mole y eso no es argumento para decir que el pollo “es malo”.

Por otro lado, ¿nunca han visto la típica foto de un gatito bebiendo leche? Los animales SÍ beben leche de otras especies. Ponle un plato de leche a cualquier animal y verás con qué gusto la bebe.

2- “La leche produce moco”

Existe una arraigada creencia sobre esto a pesar de que no se ha podido demostrar científicamente que la leche aumente la secreción de moco en vías respiratorias. Quizá exista esta suposición por el ligero engrosamiento de la saliva después de beber leche.

Contrario a lo que se cree, la leche hidrata y puede contribuir a mejorar los síntomas y la recuperación de un resfriado.

Leer: El consumo de leche no conduce a la producción de moco o aparición de asma.

3- “La leche tiene hormonas”

Toda la leche contiene pequeñas cantidades de hormonas de origen natural (toda, hasta la orgánica). La somatotropina bovina (BST) es una hormona que ayuda a que las vacas produzcan leche de forma natural. Algunos agricultores utilizan una hormona de crecimiento artificial (BSTr) para aumentar su producción. Si bien ambas no tienen ningún impacto en la salud humana, te recomiendo buscar aquellas con la leyenda “Sin hormona STBr añadida”.

4- “Es mejor la leche bronca”

Comencemos por aclarar algo, ni todo lo “natural, tradicional o artesanal es bueno, ni todo lo procesado, industrializado y renovado es malo. Hoy en día existen técnicas para preservar e incluso mejorar la calidad de los alimentos, tal es el caso de la pasteurización de la leche. Ésta consiste en calentar la leche para destruir bacterias dañinas sin modificar sabor ni valor nutrimental. Hoy en día existen leyes que obligan a todas las compañías que comercializan productos lácteos a cumplir con esta regla pues la leche sin pasteurizar (leche bronca) puede representar un grave riesgo para la salud.  

5- “Los adultos no deben beber leche”

La nutrición es un proceso continuo y por tanto se requiere de todos los nutrimentos en todas las etapas de la vida. La leche es la mejor fuente de calcio y durante la edad adulta este mineral sigue jugando un rol importante en el mantenimiento de la salud ósea sobretodo si consideras que los huesos requieren de calcio nuevo para desechar el viejo.

Los argumentos que utilizan las personas “anti- leche” pueden llegar a ser convincentes, pero al día de hoy no existe evidencia (o datos objetivos) que pueda sustentar todas sus afirmaciones. No pongas en riesgo la nutrición de tu familia y (literal) di ¡salud! con un vaso de leche.

Somos lo que comemos vs. lo que nos movemos.