¿Es mejor la comida sin gluten?

Definitivo, para muchas personas comer saludable significa alimentarse de productos caros y de moda. Paradójicamente mientras más conocimiento y acceso tenemos a este tipo de alimentos, más gordos somos, y esto es -entre otras cosas- porque consumimos tanta información mal documentada.  

Un claro ejemplo es todo lo que se dice sobre los alimentos libres de gluten, o gluten free a los cuales todos los supermercados ya les dedican un pasillo completo. Se trata de productos diseñados para personas celíacas, es decir, para el 1% de la población mundial, y no para personas que desean perder peso.

La enfermedad celíaca es una condición del sistema inmunológico que involucra un proceso de inflamación en la que las personas no pueden consumir gluten porque éste daña el intestino delgado.

No te confundas

Se tiene la errónea idea de que libre de gluten significa “light” o libre de calorías y esto no es así. Los alimentos sin gluten a diferencia de lo que muchos creen, suelen tener mala calidad nutrimental pues aportan pocas vitaminas, nutrimentos inorgánicos (minerales), fibra y sí, sí aportan calorías (incluso algunos más que sus homólogos que contienen gluten). Al día de hoy, este tipo de productos no indican beneficios a la salud.

Consecuencias

Dejar de consumir alimentos con gluten conlleva a deficiencias nutrimentales. Los cereales y panes enriquecidos se han convertido en una importante fuente de vitaminas del grupo B, especialmente de ácido fólico. Por otro lado, el trigo es buena fuente de fibra dietética necesaria para mantener la salud digestiva.

¿Qué es el gluten?

El famoso gluten es la fracción proteica contenida en cereales como el trigo, la cebada, el centeno y el triticale (una mezcla entre trigo y centeno). En el proceso de panificación, éste es el componente responsable de las -tan apreciadas- características del pan. Gracias a sus propiedades aglutinantes y emolientes también es aprovechado por industrias distintas a la alimentaria para elaborar productos como vitaminas, cosméticos, pasta de dientes y medicamentos.

Dejé el gluten y perdí peso

¡Claro! Pero no por dejar de consumir gluten sino porque la mayoría de los alimentos que lo contienen (harinas, golosinas, embutidos, tortillas de harina, postres, cereales de caja, cátsup, sazonadores, chocolate en polvo, etc.)  son productos que toda persona debe limitar dentro de una dieta correcta, sobre todo si quiere perder peso.

Sensibilidad vs. intolerancia

Si bien solo 1 de cada 100 personas en el mundo es celíaca, existe otra condición conocida como “sensibilidad al gluten”, se cree que puede afectar entre 6 y 7% de la población. Refiere a personas que experimentan síntomas desagradables cuando consumen gluten.  Si bien este padecimiento es un tema tratado desde hace muchos años, al día de hoy los investigadores no logran ponerse de acuerdo. Están conscientes sobre su existencia, pero no hay consenso sobre cómo probar dicha sensibilidad.

Mientras la desinformación prolifera, el mercado de alimentos sin gluten está en auge. Cuida tu salud (y tu cartera), si crees padecer celiaquía, visita a un Profesional. El diagnóstico de la enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten sólo puede ser emitido por un médico a través de diversos estudios, no en base a simple sospecha.

Toda dieta libre de gluten debe ser supervisada por un especialista en nutrición, de lo contrario puede ser baja en fibra y deficiente en importantes nutrimentos como el ácido fólico.

Este texto lo escribí para el suplemento Menú de El Universal