Desayuno infantil

La semana pasada tuve la oportunidad de dar una plática de “El Plato del Bien Comer y la Jarra del Buen Beber” a pequeñitos de entre 7 y 8 años de edad. Me sorprendieron varias cosas, entre ellas, que había gran interés por el tema, que tenían demasiada información y que la mayoría no desayuna correctamente.

Comencé la plática pidiéndoles que me dibujaran lo que habían desayunado en casa antes de ir al colegio, 7 de 30 niños no desayunó, 8 lo hizo correctamente incluyendo un alimento de cada grupo del Plato del Bien Comer, 13 incluyeron dos grupos, la mayoría a través de licuados (leche con fruta) y cereales azucarados con leche, y dos niños desayunaron “sólo cereal”.

El desayuno es la comida más importante del día, y en niños lo es aún más. Se trata de la primer comida antes de empezar las actividades diarias, aporta en nuestros pequeños energía y nutrientes esenciales para un buen rendimiento físico y mental.

Asistir a ala escuela sin desayunar provoca debilidad, bajo rendimiento, poca concentración, irritabilidad y poca energía para realizar actividad física.

Un desayuno completo no necesariamente debe ser abundante, basta con incluir alimentos de buena calidad nutrimental como por ejemplo frutas de temporada, cereales integrales, tortilla, huevo, leche, yogurt, queso, frijoles y atún.

La determinación de que un menor decida si desayuna o no es 100% responsabilidad de los padres. Si tu hijo no quieren desayunar es porque alguna vez se le dio la opción de no hacerlo.

Los niños que no desayunan, tienen padres que tampoco lo hacen.   Predica con el ejemplo y promueve buenos hábitos alimentarios desde pequeños. El hábito del desayuno se fomenta desde la temprana infancia, ¿alguna vez has visto que una mamá le pregunte a su bebé si quiere desayunar? 

¿Cómo lograr que tu hijo desayune?

  • Recorre el horario, duerme al niño media hora antes y despiértalo más temprano, así evitarás la corredera mañanera.
  • Una noche antes –a medida de lo posible- deja listo parte del desayuno (fruta picada, mesa puesta, menú planeado).
  • Si tu hijo no esta acostumbrado a comer nada, comienza poco a poco. Aumenta paulatinamente la cantidad y la variedad de los alimentos. 
  • La cantidad de alimento debe aumentar hasta que coman de los tres grupos de alimentos del Plato del Bien Comer.
  • No importa la cantidad de alimento que ingiera, respeta el ritual de sentarse a la mesa.

¡Ojo! No es lo mismo refrigerio escolar que desayuno. El refrigerio escolar jamás debe sustituir el desayuno o la comida.

El Bien Comer es un placer.