Un saludable regreso a clases

¡Se acabaron las vacaciones! Es momento de que nuestros pequeños regresen a la rutina y reanuden buenos hábitos, para ello te comparto algunas recomendaciones básicas de alimentación y estilo de vida saludable.

Barriga llena, corazón contento

Jamás jamás jamás salgan de la casa sin desayunar. Se trata de la primer carga de energía después de -al menos- 8 horas sin recibir alimento. El desayuno le da a nuestros pequeños energía y nutrimentos esenciales para un buen rendimiento físico y mental.

Si perteneces al club de los que “dicen” no tener tiempo para desayunar, los licuados son una excelente opción. Para que tu licuado sea un desayuno completo, debe incluir un alimento de cada grupo del Plato del Bien Comer, es decir, fruta de temporada, avena o amaranto (cereal) y leche (alimento de origen animal). Puedes agregar una cucharadita de miel.

¿Se vale sustituir la leche por alguna lechada vegetal?

Respuesta rápida: No. La leche de vaca es un alimento completo con muchos beneficios nutrimentales. Los niños que beben lechadas (arroz, coco, almendra) tienen niveles más bajos de vitamina D que los que beben leche de vaca. Según un nuevo estudio publicado en el Canadian Medical Association Journal por cada vaso de leche de vaca que es sustituido por una lechada disminuye hasta en 5% los niveles de vitamina D en sangre.

Hábitos saludables desde el carrito de supermercado

Tener paquetes jumbo de golosinas, botanas, galletas y pastelitos en casa promueven el famoso “picoteo”. Opta por comprarlos sólo para ocasiones especiales y procura que tu carrito de supermercado sea lo más parecido al Plato del Bien Comer.
Planea el menú semanal y lleva una lista de los artículos necesarios. Conoce nuevos productos e incluye alimentos de buena calidad nutrimental como por ejemplo verduras y frutas de temporada, cereales integrales, tortillas, avena, huevo, leche de vaca, yogurt, queso, nueces, frijoles, carnes con poca grasa y pescado.

Lonchera saludable

No sólo es importante cuidar lo que comen sino también lo que beben, por eso, deberás incluir (a diario) agua natural en la lonchera y evitar enviar bebidas azucaradas como jugos procesados, refrescos o coloridos polvos que se convierten en agua de sabor. Una nutritiva opción son las leches en cuartito pues además de nutrir también hidratan. ¿Y, si te pide leche saborizada? Se vale, pero eventualmente. Compara y elige aquellas con poca azúcar.

Leer: Cómo preparar un saludable refrigerio escolar

¡A moverse!

La actividad física en los niños es fundamental. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), es recomendable realizar 60 minutos de actividad física diaria. Considera realizar ejercicios aeróbicos, de fuerza muscular y fortalecimiento óseo. 
La buena hidratación (con agua simple) y el descanso (entre 8 y 11 horas por día) también juegan un papel fundamental en el buen desarrollo de tus hijos. Recuerda que los buenos hábitos a futuro se convierten en buenos valores.

Somos lo que comemos vs. lo que nos movemos.