Beneficios del caldo de huesos
El mejor regalo que podemos darnos es el autocuidado. En este Día de San Valentín, ¿por qué no mimar a tu cuerpo con un saludable y reconfortante "apapacho"? Desde hace miles de años, el caldo de huesos ha sido reconocido en diversas culturas como un alimento con propiedades reparadoras. Actualmente, la ciencia lo confirma como un valioso aliado para tu bienestar integral.
¿Qué es el caldo de huesos?
Es el resultado de la extracción lenta (12 a 48 horas) de huesos y tejido conectivo. Puede prepararse con huesos de distintos animales como pollo, cerdo, res, cordero, pescado, etc. Además, se pueden incorporar otros elementos como médula ósea y tejidos como patas, pezuñas, picos, mollejas o alas.
¿Qué aporta?
Proteína de colágeno: Al hervir los huesos, el colágeno se convierte en gelatina, facilitando su digestión.
Aminoácidos reparadores: Aporta glicina y prolina, fundamentales para la estructura de tus tejidos.
Glutamina: El combustible favorito de tus células intestinales para mantenerse saludables.
Considera que… Todo caldo puede ser sopa, pero no toda sopa es un caldo.
Beneficios para la salud
1. Apapacho para tu digestión
El caldo de huesos es rico en glutamina, un aminoácido que ha mostrado ayudar a fortalecer la barrera intestinal.
Ayuda a reducir la inflamación en el tracto digestivo.
Favorece el equilibrio de la microbiota intestinal, clave para mantener nuestro bienestar emocional.
2. Soporte para tus articulaciones
Contiene precursores naturales del cartílago como la glucosamina.
Consumirlo ayuda a mantener la flexibilidad, ideal para cuidar la movilidad a largo plazo.
Un consejo: Añade cúrcuma y jengibre para potenciar un mayor efecto antiinflamatorio.
3. Refuerzo inmunológico
En el año 2000, el Dr. Rennard demostró que el caldo de pollo tiene un leve efecto antiinflamatorio al frenar el movimiento de los neutrófilos (células del sistema inmune), lo que ayuda a reducir la congestión y los síntomas del resfriado.
Considera que… El valor nutrimental depende de su preparación y la calidad y origen de los huesos con los que se prepara.
Recomendaciones
Toque ácido esencial: Agrega vinagre de manzana o limón al inicio de la cocción (aproximadamente una cucharada por cada dos litros de agua) para mejorar la extracción de minerales.
Prioriza huesos de animales de pastoreo para minimizar la presencia de trazas de plomo y elige huesos y tejidos de distintos animales.
Controla el tiempo de cocción: Para maximizar la liberación de aminoácidos (glicina, glutamina), cocina las aves de 12 a 24 horas y la res/ cerdo de 24 a 48 horas.
Considera que… Las ollas eléctricas de cocción lenta pueden reducir estos tiempos de 2 a 4 horas con una extracción eficiente.
Desgrasar: Retira la capa de grasa sólida del caldo frío para reducir grasas saturadas.
Moderar sodio: Evita salar durante la cocción. Agrega la sal al momento de servir.
Enfría el caldo rápidamente (baño de hielo y refrigeración /congelación) para evitar el crecimiento de agentes patógenos.
Lo no tan bueno…
Cuidado con el sodio: Los caldos comerciales pueden exceder los 700 mg de sodio. Prefiere el hecho en casa.
Contaminación por metales pesados: Los huesos pueden acumular metales pesados. Aunque los estudios indican que los niveles en el caldo suelen ser bajos y seguros para un consumo moderado en adultos, es un factor a considerar en poblaciones vulnerables como los niños.
Personas con problemas renales, ácido úrico elevado o intolerancia a la histamina, deben consultar con su médico.
Mitos VS. Realidad científica
“Tiene más calcio que la leche”. Falso. Una taza de caldo de huesos aporta menos del 1% del requerimiento diario de este nutriente.
“Borra las arrugas”. Falso. Beberlo no "rellena" las arrugas de forma directa. El cuerpo descompone el colágeno en aminoácidos y los envía a donde más se necesiten (puede ser un órgano antes que la piel).
“Es muy rico en proteínas”. Cierto. Una taza puede aportar hasta 10 gramos de proteína, Sin embargo, es crucial notar que estas proteínas no son consideradas "completas", lo que significa que el caldo de huesos no puede reemplazar totalmente a otras fuentes de proteína en la dieta.
ESTE TEXTO LO ESCRIBÍ PARA MENÚ DE EL UNIVERSAL.
Referencias:
Bousselot, K. A., et al. (2020). "Nutritional evaluation of beef-bone broth products". Biblioteka Nauki.
CHEST Journal (2000). "Chicken Soup Inhibits Neutrophil Chemotaxis In Vitro". Official Publication of the American College of Chest Physicians.
EMJ Reviews (2024). "Bone Broth Strengthens Gut Barrier and Reduces Intestinal Inflammation". European Medical Journal - Gastroenterology.
Harvard Health Publishing (2024). "Is bone broth the new superfood?". Harvard Medical School.
Mayo Clinic Health System (2025). "3 reasons why you should eat more bone broth". Mayo Foundation for Medical Education and Research.
Monro, J. A., et al. (2013). "The risk of lead contamination in bone broth diets". Medical Hypotheses.
Saitoh, S., et al. (2017). "Essential and toxic metals in animal bone broths". Food & Nutrition Research.
Zoe Health Study (2024). "Bone Broth: The Benefits and the Risks". Scientific Review.