Los lácteos forman parte de la dieta de los seres humanos desde hace más de 7,500 años. Son un importante grupo de alimentos a los que (con vago sustento) se les ha satanizado. Su restricción está prescrita solamente ante la presencia de alguna enfermedad.
Si realizamos un análisis costo- beneficio nutrimental, la leche y los productos lácteos se encuentran en aquellos que aportan más nutrimentos por cada caloría, esto los posiciona en productos de alto valor nutrimental a la par de otros alimentos como el huevo, las nueces o las leguminosas.
Una dieta sin lácteos es posible, sin embargo puede existir el riesgo de presentar carencias de vitaminas y minerales (sobretodo de calcio) para el organismo.
5 razones por las que yo consumo lácteos
1. Son un alimento completo pues proveen proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales.
2. Ayudan a completar la ingesta diaria recomendada de calcio.
3. Son fuente importante de proteína de alto valor biológico y micronutrimentos como: calcio, vitamina D, B12, riboflavina, potasio, fósforo y magnesio.
4. Son versátiles, los puedes incluir en múltiples preparaciones, así como en distintos tiempos de comida, también son económicos y de fácil acceso.
5. El yogur, además de ser un lácteo de fácil digestión, contiene probióticos exclusivos para la salud digestiva.